Arranca la campaña presidencial en Honduras
Las elecciones serán el próximo 30 de noviembre. Cerca de 6 millones de hondureños están llamados a votar. Además, se elegirán 128 congresistas, 2º diputados, 198 alcaldes y 2.000 concejales.
Muro en Honduras antes de las elecciones generales de 2021. Foto: Zoe Alexandra
Read in English here
El pasado 1 de septiembre inició el período de campaña electoral en Honduras para las elecciones de noviembre. Cinco candidatos presidenciales se disputarán el sillón presidencial de Tegucigalpa, aunque, según las últimas encuestas, solamente tres encabezan las preferencias electorales.
El oficialismo de la presidenta Xiomara Castro apuesta por su exministra de finanzas y de defensa Rixi Moncada. La candidata del progresista partido Libertad y Refundación (LIBRE), partido que rompió el histórico bipartidismo hondureño, ha prometido continuar con las políticas sociales de su predecesora y mantener una política exterior de integración regional y de defensa de la soberanía latinoamericana.
Entre sus propuestas, Moncada ha propuesto una beca universal para los más jóvenes, continuar los proyectos de salud y educación, y apoyo a los agricultores, uno de los sectores más olvidados del país centroamericano.
Otro candidato que se suma seriamente a la contienda es el empresario Nasry Asfura, del Partido Nacional de Honduras (PNH), un político del establishment que ha fungido como congresista y alcalde de Tegucigalpa, donde ha cosechado algunos éxitos. Algunos expertos han visto en las propuestas de Asfura una tendencia neoliberal en lo económico y conservador en lo moral.
Por último, el exvicepresidente de Castro y antiguo aliado de LIBRE, Salvador Nasralla, ha decidido competir por la presidencia gracias al apoyo del Partido Liberal de Honduras (PLH). El presentador de televisión ha buscado la presidencia en dos ocasiones (2013 y 2017) y ha prometido un gobierno que atienda las demandas sociales, aunque de manera más moderada que el de Castro.
Las encuestas por ahora son dispares, lo que podría dar cuenta de un manejo partidista de la información. Por una parte, la encuenstadora TResearch International informó que la candidata del oficialismo, Rixi Moncada, cuenta con una intención del voto del 50%. Muy por detrás aparece Nasralla con el 26%, y, en tercer lugar, Asfura con el 17,5.
Contrariamente, otras encuestadoras ubican a los candidatos de la oposición al frente de las encuestas. Así, según el abogado Miguel Calix Martónez, el liberalismo estaría adelante gracias a Nasralla, mientras que Asfura y el nacionalismo le seguirían de cerca en su carrera por alcanzar la presidencia. En tercer lugar, aparece Moncada.
Los discursos de los candidatos
Además, Martínez enfatiza en que la elección presidencial tiene un matiz muy claro: continuar o no con el proyecto de LIBRE: “Estando en su cuarto año de mandato, en el país se debate entre votar a favor de la continuidad del proyecto de Libertad y Refundación, encabezado por la candidata oficialista Rixi Moncada, versus los contendores principales que son Salvador Nasralla, del Partido Liberal, y Nasry Asfura, del Partido Nacional.”
Moncada, pese a los constantes ataques mediáticos de la oposición, continúa su gira por Honduras, segura de que el trabajo del gobierno de Xiomara Castro es la mejor carta de presentación para apostar por la continuidad: “Nos llaman comunistas, pero estos comunistas han hecho la inversión pública más grande en la historia de Honduras. Mientras ellos aumentaron la pobreza en 20 puntos, nosotros apoyamos el campo, la educación, el deporte y llevamos energía gratuita al pueblo.”
Por su parte, Nasralla apuesta por el discurso del cambio como estrategia comunicacional básica: “Los buenos hondureños, sin importar colores, saben que llegó el momento de cambiar y rescatar nuestro país del colapso en el que lo han dejado, ¡YA LLEGÓ! Este 30 de noviembre tenemos la oportunidad histórica de salvar a Honduras. El futuro está en tus manos y juntos lo vamos a lograr.”
Aunque Asfura también apuesta por el discurso del cambio, lo hace de una manera más radical que Nasralla. En efecto, el candidato del PNH apuesta por un discurso más cercano a la libertad y la inversión extranjera: “Trabajaremos por los jóvenes, las madres solteras, con inversión de los empresarios hondureños, con inversión extranjera…Dios mediante”.
Los tres candidatos buscan así convencer a una gran masa de indecisos que sin duda decidirán cuáles de las tres fuerzas políticas logran el codiciado objetivo. El camino no será fácil, pues las acusaciones están al orden del día. Los candidatos deberán sortear estos obstáculos y otros más, al tiempo que buscan asegurar asientos presidenciales y alcaldías para tener un gobierno más ágil y eficaz.




