¿Qué es la 4t en México? El proyecto de MORENA a debate
En su Dossier No. 92, el Instituto Tricontinental intenta mostrar históricamente el papel del proyecto llevado a cabo por el expresidente López Obrador y que continúa con la actual presidenta Sheinbaum. En este reportaje resumimos algunas de sus ideas más importantes.
Marzo de 2024. El Zócalo de la Ciudad de México rebosaba de gente para el lanzamiento de la campaña presidencial de Claudia Sheinbaum. Foto: Claudia Sheinbaum
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El Instituto Tricontinental emitió su Dossier No. 22, titulado “México y su Carta Transformación”, en el que evalúa los cambios emprendidos por los gobiernos del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), el partido gobernante. Para ello, posicionan a los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador (AMLO, 2018-2024) y Claudia Sheinbaum (2024-hasta la fecha), la actual presidenta, como un proceso que se inscribe en una tradición de transformaciones históricas en el país mesoamericano.
Las tres transformaciones previas a Morena
De esta manera, afirma el dossier, la primera gran transformación mexicana sucedió en el período de la Independencia de España (1810-1821), en el que una “guerra de masas” se insurreccionó en contra de un orden social y político ordenado por la Corona española. La independencia así habría dejado en la memoria del país ideas como “la grandeza mexicana” y la noción de un “pueblo incansable con antepasados grandiosos”.
La segunda gran transformación fue la Guerra de Reformas (1858-1861), en la que liberales y conservadores batallaron entre sí para, tras cruentas batallas, dar lugar a un Estado liberal y federalista (el bando ganador), aun en contra de ciertos intereses del clero y en favor de una naciente burguesía. Entre este período varias invasiones imperialistas acontecieron sobre el país: Francia invadió México en 1838 y, años después, entre 1861 y 1867; Estados Unidos arrebató la mitad del territorio mexicano en 1846. Estas invasiones generaron un sentimiento compartido nacionalista y soberanista, desarrollando así una conciencia nacional soberanista y antimonárquica.
La Revolución mexicana (1910-1917) fue, según el documento, la tercera gran transformación. En ella, sectores populares y de otro tipo del norte y el sur de México se unieron para reestructurar el país. Sin embargo, gracias al apoyo de Estados Unidos y otros factores, el ala más moderada de la Revolución, dirigida por Venustiano Carranza, triunfó sobre las posiciones más radicales que abogaban por una revolución popular más profunda. Si bien muchas demandas de los sectores populares fueron incorporadas en la constitución de 1917, se estableció en México un sistema de caudillos que apoyaban al “jefe máximo”.
Un intersticio complicado
Así, el documento relata cómo el proyecto de MORENA se asume como el continuador histórico de estos procesos. Esta autoconcepción de herencia de las luchas más radicales de la historia mexicana se basa también en una apuesta política por legitimar su proyecto estatal. De esta manera, el documento elabora una suerte de genealogía de los luchadores sociales y políticos que van desde el cura Hidalgo, pasando por Emiliano Zapata y Lázaro Cárdenas hasta llegar a los propios líderes del reformismo mexicano del siglo XXI.
Un parteaguas en el siglo XX controlado por la oligarquía mexicana habría sido, según el documento, el gobierno de Lázaro Cárdenas (1934-1940), quien, según el dossier, construyó el primer gobierno de izquierda de la historia de México gracias a proyectos como la reforma agraria, la expropiación petrolera, el Estado de Bienestar, etc. Este proyecto habría sido traicionado gracias a la construcción de un proyecto autoritario desde el Partido Revolucionario Institucional (PRI), reprimiendo a las fuerzas socialistas y a los movimientos sociales desde 1940.
Según el documento, la vía armada por varios sectores políticos de la izquierda habría sido abandonada y habría adoptado una vía electoral, pese a que proyectos como el Partido de la Revolución Democrática (PRD) no habrían podido ofrecer una alternativa al control del PRI del Estado debido a sus divisiones internas. Así, el dossier parece sugerir que MORENA emergió como la única alternativa viable y de alcance nacional para disputar el control estatal al grupo de poder de finales del siglo XX e inicios del siglo XXI.
MORENA y la 4T
La cuarta transformación (4T), afirma el dossier, vendría a recoger un conjunto de luchas antineoliberales y democráticas que se dieron en México entre 1989 y 2018, que van desde el levantamiento zapatista de 1994, pasando por el movimiento estudiantil de 2012, hasta llegar al movimiento que exige conocer la verdad sobre la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa en 2014.
AMLO se constituyó así en un referente de la alternativa política progresista, pese a que el propio documento reconoce que muchas veces él no estuvo involucrado personalmente en tales luchas sociales y políticas. En todo caso, el dossier asume que la victoria en 2018 de AMLO forma parte de un proyecto “popular, plebeyo y nacionalista”.
Así, continúa el documento, pese a las aspiraciones antineoliberales de AMLO, es indudable que el país aún continúa atado “a condiciones económicas que reproducen el neoliberalismo”. Estas condiciones fueron gestadas durante varias décadas en las que el Estado abandonó su tradicional participación en la economía. Desde los años 80, México apuesta por una apertura comercial y reducción de aranceles que se materializará con la aprobación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Privatización de empresas públicas, reformas tributarias y reducción del gasto público marcaron la agenda estatal.
Así, el documento aclara el papel del obradorismo como un proyecto de modificaciones, más no de transformaciones económicas radicales: “En el discurso obradorista, el neoliberalismo se ha presentado como un gran esquema de corrupción y empobrecimiento sistemático que benefició solo a una pequeña parte de la población. Aunque esta visión puede simplificar algo más complejo, encaja con el imaginario popular que entiende las reformas del periodo neoliberal como un abuso de poder por parte de las clases dominantes… El discurso sobre la corrupción, por lo tanto, ha calado de forma contundente en el grueso de la población, que entiende la 4T como un amparo contra estos abusos, a pesar de no haber hecho transformaciones sustanciales a la política económica neoliberal.”
Las transformaciones de MORENA
No obstante, el documento también señala los cambios concretos de los gobiernos de MORENA: cobro de impuestos, nacionalización del litio, aumento de los salarios, recuperación de la soberanía energética (especialmente en PEMEX, la petrolera nacional), aumento de producción de hidrocarburos, construcción de refinerías, reforma energética, etc.
Al respecto, el presidente de MORENA, Héctor Díaz Polanco afirmó: “[En el proyecto de Morena hubo] … la construcción de un nuevo sentido común que incluía parte fundamental de desmitificar todo lo que implicaba el neoliberalismo triunfante y vigente en el país, era la estructura para derrotar entonces eso implicó una visión clarísima de rechazo a la idea de que el mercado resolvía los problemas de la sociedad. Que para recordar el clásico de que el mercado podía autorregularse, nosotros partimos de que el mercado no puede autorregularse y todos los problemas que el país tenía derivaban de esa primera idea.”
Sobre la lucha contra el neoliberalismo, el célebre historiador Armando Bartra, militante de Morena, aclara: “Cuando tú llegas al Gobierno por la izquierda progresista y vienes de un proceso de neoliberalismo excluyente y empobrecedor, tienes un encargo de reducir la pobreza, no te están diciendo que construyas socialismo, no te están diciendo que rompas con el capitalismo. Te están diciendo: reduce la pobreza, recuperemos la esperanza, queremos vivir mejor y no peor cada vez, queremos que nuestros hijos tengan mejor vida con nosotros, queremos eso y, además, te elegimos para eso.”
Así, el documento señala que los gobiernos de la 4t han logrado que 11 millones de personas abandonen la pobreza mediante la inversión pública, la implementación de programas sociales y el aumento de los salarios mínimos (en casi 241%). Por otro lado, el documento afirma que, de acuerdo con el pragmatismo político antes señalado por Bartra (y que también ha sido discutido dentro y fuera de México), es indispensable la precautela de los tratados firmados con Estados Unidos, tanto económicos como de seguridad.
De esta manera, las contradicciones latentes y los avances contra el neoliberalismo forman parte, según el documento, de un saldo positivo: “El saldo de la 4T en relación con su principal objetivo de superar el neoliberalismo y las desigualdades que este provocó es positivo a pesar de las contradicciones remanescentes. Más allá de lo que haya sido posible lograr en materia de reformas constitucionales, la batalla ideológica contra el neoliberalismo ha sido contundente y permanente, abriendo camino para transformaciones mayores a futuro.”
¿Una nueva hegemonía?
El documento reconoce que no está cerrado el debate sobre si el así llamado “humanismo mexicano” de MORENA es radical o no, aunque sí reconoce que se ha establecido una suerte de consenso a nivel nacional necesario para la victoria de los gobiernos de López Obrador y Sheinbaum.
El dossier recopiló entrevistas a destacados intelectuales, y en ellas se observa el reconocimiento de las tensiones internas dentro del proyecto político: “Según Paco Ignacio Taibo II, escritor, militante político y director del Fondo de Cultura Económica, entrevistado por nosotros, Morena enfrenta una contradicción: su apertura, que fue necesaria para ganar fuerza electoral, también permitió la inclusión de ex príistas y miembros con diversa afinidad ideológica hacia el proyecto de transformación, generando tensiones internas en su estructura política. Morena busca construir un proyecto político con matices de izquierda. Sin embargo, su diversidad interna refleja un espectro ideológico amplio, en parte por la afiliación oportunista generada al consolidarse como una fuerza política dominante tras alcanzar el poder. Para Diana Fuentes, académica a quien entrevistamos para este dossier, no se debe tanto a las debilidades de Morena en la actualidad, sino que se deriva de la cultura política mexicana de más de un siglo, marcada por el corporativismo y el caudillismo.”
El documento de la Tricontinental, pese a todo, asume que en efecto existe la conquista de una hegemonía, por lo menos en lo que a la disputa electoral se refiere, así como al control que tiene de la agenda pública, lo cual no deja de ser problemático si se atiende a la definición gramsciana de hegemonía, la cual excede los límites de las dimensiones electorales e ideológicas: “La hegemonía que Morena ha logrado construir se evidencia en los márgenes brutales de victoria electoral, en su capacidad de dar la pauta del debate político nacional, pero también en la ausencia de fuerzas cabales de oposición desde la derecha y de crítica o disputa de proyecto desde la izquierda [según afirma Modonesi]. Es un hecho manifiesto que la cualidad masiva y triunfante de la 4T ha acabado por subsumir otras referencias de izquierda que hoy en día son marginales en materia de fuerza política y discursiva.”
De esta manera, el documento de la Tricontinental intenta mostrar que la 4t es un proyecto complejo, multidimensional y que se encuentra con profundas tensiones internas y externas. Una simple categorización de un proyecto como el de MORENA generaría visiones que reducen la realidad a simples motes. La 4t se levanta como un proceso innegablemente particular en muchos sentidos y continuador en otros. Aún su historia está abierta, y si seguimos la historia de México, seguramente se establecerá como una fuerza política que marcará la política mexicana por varias generaciones, sin poder aún establecer la deriva de su andar.




